In memoriam Pedro Morales Cuenca.


En la localidad conquense de Torrejoncillo del Rey, fue descubierta en el año 1955, por D. Pedro Morales, una cavidad revelada en sueños, como un lugar donde encontraría un singular tesoro escondido en un palacio de cristal.

Tres meses de intensos trabajos dieron como resultado el hallazgo de una cavidad subterránea que resultó ser una mina romana de lapis specularis, de la que no quedaba ni el recuerdo.

En la actualidad, gracias a la intervención de la asociación arqueológica: Cien mil pasos alrededor de Segóbriga y la diputación provincial de Cuenca, se ha convertido en lugar de obligada visita tanto por su interés histórico como cultural.

Si deseas saber más sobre esta historia, accede mediante este link

https://moraencantada.blogspot.com/2011/04/historia-de-un-sueno.html


sábado, 31 de enero de 2015

LAS MINAS DEL LAPIS EN FITUR






La tribuna de Cuenca


La Cuenca Romana con Segóbriga como epicentro y el próximo atractivo que supondrá la posibilidad de visitar las minas de lapis specularis, que fueron el motor económico en el que se sustentó su pujanza, ha sido una de las propuestas que ofertó ayer en Fitur la Diputación Provincial.
El diputado provincial de Cultura y Turismo, Francisco Javier Domenech, fue el encargado de presentar ‘La Cuenca romana’, que «podría ser perfectamente una marca identificativa ya que vertebra todo el territorio, desde el Mausoleo de Llanes en Albendea, a las calzadas de Pozoamargo, pasando por Ercávica, Valeria, o por el impacto que va a suponer también el poder visitar pronto el mosaico de Noheda». 
Domenech adelantó que la institución provincial está trabajando «junto con los ayuntamientos, para dar una promoción conjunta de la Cuenca romana en la cual tienen cabida y son protagonistas estas minas junto con Segóbriga». El diputado recordó que en esta primavera las minas de La Mora Encantada de Torrejoncillo del Rey, la Cueva de Sanario en Saceda del Río o las cuevas de Torralba, en las que se ha intervenido a través del Plan de Mejora de las Infraestructuras Turísticas (Plamit) podrán ser visitables y señaló que la institución provincial ya se ha ofrecido a los consistorios para coordinar esa promoción y ayudar a desarrollar el modelo de gestión turística de estos bienes.

miércoles, 28 de enero de 2015

ENTERRAMIENTO ROMANO EN FRANCIA

Desentierran Los Esqueletos De 5 Esclavos Y Gladiadores Romanos




Un grupo de arqueólogos ha desenterrado varias tumbas romanas ubicadas en Saintes (al suroeste de Francia) en las cuales han podido encontrar los esqueletos de cinco esclavos que aún llevaban grilletes puestos en sus cuellos y tobillos. Así lo afirma, en su versión digital, el diario «Daily Mail», donde también se ha especificado que la excavación se encuentra a menos de 250 metros de un antiguo anfiteatro de la época en el que combatían gladiadores contra animales salvajes.

A pesar de que, en palabras del diario, fueron halladas cientos de tumbas, los expertos únicamente pudieron encontrar cinco esqueletos. De ellos, cuatro eran adultos y uno se correspondía al de un niño. Según consideran los arqueólogos, los enterramientos datarían de los siglos I y II D.C. y podrían formar parte de una importante necrópolis utilizada para dar sepultura a aquellos que eran masacrados en el cercano anfiteatro. Por ello, han determinado también que podrían haber sido gladiadores.

Concretamente, tres esqueletos fueron encontrados con cadenas en sus cuellos y sus piernas. Otro fue sepultado con un grillete en la garganta y, finalmente, el niño fue enterrado únicamente con una argolla en una de sus muñecas. Con todo, los expertos siguen investigando la posible causa de la muerte a través de los restos hallados en la necrópolis, la cual fue descubierta hace apenas un año.

Por otro lado, las tumbas no contenían ningún artefacto que pueda ayudar en esta investigación histórica, salvo algunos jarrones. El niño, por su parte, contaba en su cabeza con dos monedas a la altura de los ojos, una práctica habitual entre los romanos –los cuales consideraban que, de esta forma, su espíritu podía pagar al barquero que separaba el mundo de los vivos de los muertos.

El período en el que se utilizaron estas tumbas se corresponde con el momento en que la Galia ya había sido invadida por las legiones romanas y era un asentamiento próspero. De hecho, Saintes se estableció como una capital regional durante este período debido a su privilegiada ubicación en la calzada que había entre Lyon y Aquitania. A día de hoy, la ciudad es famosa por su coliseo, el cual podía albergar 18.000 personas.


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NOTICIA EN LA VOZ DE ALMERÍA








     La mina de espejuelos de la antigua Roma
    volverá a brillar tras siglos de abandono
                                                                                                                                                                                                                                                                         
                                                                                                 
Una empresa asturiana especializada en minería se encargará de limpiar y proteger la cueva
Guillermo Mirón   [ 27/01/2015 - 13:28 ]



Mina de "Lapis specularis" o espejuelos ubicada en la provincia de Cuenca
speoleominas.blogspot (Las voz)



La primera vez que se obró en las minas de espejuelos de Arboleas nadie había oído hablar de Jesús de Nazaret. No había nacido. Más de 2015 años después los trabajos volverán a este yacimiento de yeso translúcido que los romanos aprovechaban para extraer el material con el que elaborar ventanas así como objetos decorativos y de construcción.
El Ayuntamiento de Arboleas ha asignado 160.000 euros de fondos propios para llevar a cabo este año los trabajos de investigación en la mina de lapis specularis, denominación en latín de los espejuelos.

El trabajo será encargado a una empresa asturiana especializada en labores mineras, según ha adelantado el alcalde, Cristóbal García. “No se trata de albañilería sino de minería. Tiene que ser gente acostumbrada a estar y trabajar bajo tierra”, ha afirmado.

Obras iniciales

Los primeros trabajos que se realizarán tras siglos de abandono consistirán en la limpieza y protección de la mina. Se sacarán los escombros de su interior y se instalará un vallado para impedir accidentes y, de paso, daños en su interior que puedan provocar futuras visitas.

En las condiciones actuales, la parte visible de la mina de lapis specularis, según ha detallado el alcalde, no es más que una cavidad de unos 200 metros cuadrados que podría esconder más de 2 kilómetros de galerías conectadas entre sí aunque los datos son muy precarios a falta de conocer realmente a fondo lo que se esconde bajo la tierra. Lo que sí han dejado claro desde el Ayuntamiento es su intención de poner en valor este yacimiento “sí o sí”.

En lo que sí influirá este primer proyecto (que se realizará este año y tendrá una duración aproximada de tres meses) será en el trabajo a realizar posteriormente para adecuar la mina a los visitantes. Dejando a un lado la incertidumbre, en el proyecto que maneja el regidor hay varios puntos que parecen inamovibles. Habilitar una zona para que personas con discapacidad realicen un recorrido “virtual” e iluminar el yacimiento “con lámparas LED incrustadas en los cristales con el fin de que sea la propia roca la que ilumine”, explica García.

La inversión necesaria para que todo el proyecto en su conjunto pueda ser una realidad se aproxima a los 340.000 euros. Por el momento no hay ayuda de ninguna otra administración  aunque el alcalde asegura que ha llamado, sin éxito, a varias puertas en su empeño para que esta mina vuelve a brillar con luz propia.







jueves, 25 de diciembre de 2014

FELICITACIÓN DE NAVIDAD

Como todos los años la asociación de Lapis Specularis felicita a sus colaboradores, amigos y asociados. Deseándoles un año lleno de proyectos nuevos, descubrimientos interesantes y  brillantes resultados.
Nosotros esperamos estar cerca como testigos de privilegio muy cerca de este fabuloso equipo.


Saturno y el mes de diciembre.
En la Antigüedad, en torno al solsticio de invierno, los romanos celebraban una de sus fiestas preferidas. Se trata de las Saturnales, en honor a Saturno, el dios protector de la agricultura, de los sembrados y de las cosechas. Era el señor del universo en la mítica Edad de Oro, cuando los dioses y los hombres convivían en una gozosa armonía de infinita generosidad.
Era tal su importancia que, incluso, se le erigió un templo en el Foro de Roma, al pie del Capitolio. Este sagrado edificio era el depositario del Tesoro Público y el signo de la prosperidad del Estado, por lo que estaba vigilado de cerca por los cuestores.
En el interior del templo se encontraba la imponente estatua barbuda de Saturno. Estaba representado con una hoz en la mano y cautivo, ya que su pedestal estaba rodeado por una cinta de lana, a modo de grillete, para impedir que abandonase la ciudad de Roma y dejara de protegerla. Sólo quedaba libre de sus ataduras al llegar el tiempo de las Saturnales, a finales del mes de diciembre. Según Macrobio, escritor de los siglos IV y V d.C., la liberación del dios simbolizaba la irrupción hacia la luz de la vida humana tras diez meses de gestación. De hecho, en esos tiempos, decembris era el décimo mes del calendario de Rómulo, diez meses duraba el embarazo en cómputo inclusivo y, otoño, el tiempo en el que se recogían las cosechas. Era el fin del ciclo agrícola, simbolizado en una estrecha relación entre lo natural y lo humano, entre lo sagrado y lo profano. Era el tiempo en el que Saturno, en los días a él consagrados, podía campar a sus anchas por la gran urbe romana.
Ampliación de las fiestas hasta el 23 de diciembre.
Durante la República romana, y hasta la dictadura de Julio César, la fiesta de las saturnales se celebraba el 17 de diciembre. Era el día en el que los senadores y los caballeros romanos, ataviados con sus togas ceremoniales, ofrecían un gran sacrificio al dios. A continuación, según la tradición, se oficiaba un gran banquete público que se finalizaba con el grito unánime de Io Saturnalia.
Desde los tiempos de César, se prolongó la festividad para que se pudiera honrar al dios Saturno hasta el día 19. Sus sucesores, Augusto y Calígula, añadieron sendos días y, con Domiciano, finalmente se decidió ampliar las celebraciones hasta el día 23 de diciembre. De esta forma, a finales del siglo I d.C., las Saturnales duraban ya una semana completa, en la que primaba el regocijo y la convivencia del pueblo. Del mismo modo, las numerosas actividades públicas eran suspendidas. No se impartían clases en la escuela, no había actividad política en el Senado y los tribunales de justicia interrumpían sus funciones. Los prisioneros, además, eran liberados y sus cadenas se depositaban, como agradecimiento, en el templo de Saturno. Hasta se llegaba a aplazar la ejecución de las penas capitales.
La familia, los regalos y la lotería.
Como en nuestra Navidad, los romanos visitaban en este tiempo a sus amigos y familiares e, incluso, intercambiaban regalos con ellos. Eran fiestas de una permisividad excepcional, ya que las actitudes que estaban prohibidas o que eran inusitadas durante todo el año recibían licencia en las Saturnales. En este caso, relajaban leyes como la de los juegos de azar. Los romanos, así, veían crecer o mermar su patrimonio en el juego de los dados, las tabas y la lotería.
Los esclavos, durante estas jornadas, se vestían con las ropas de sus señores y despotricaban contra ellos, sin temor alguno, mientras que sus dueños les servían en la mesa. Se hacía una alteración de la jerarquía social, que ha quedado reflejada en la imagen que adorna el mes de diciembre en el calendario litúrgico de Furio Dionisio Filocalo, de mediados del siglo IV d.C., en el que simbólicamente aparece unos dados en la mesa y una inscripción marginal que dice: «ahora, esclavo, se te permite jugar con tu señor».
“Villancicos” y panderetas.
En las saturnales, como en cualquier fiesta romana, era importante la música. Era normal, por tanto, que en las saturnales saliesen a la calle músicos y coros que deleitaban las celebraciones con sus melodías y sus cantos. Los Ioculatores y acróbatas romanos actuaban en las calles y divertían a la gente con sus Iocus, o juegos acrobáticos y musicales. Acompañaban sus voces con tocando tibias, panderos y otros instrumentos musicales. En algunas obras artísticas incluso aparece representado el bardo, una especie de pandereta similar a la que conocemos ahora.
El 25 de diciembre.
Las saturnales,se vieron ampliadas hasta el día 23 de diciembre. Sin embargo, a partir del año 274 d.C., debido a la preocupación por el sincretismo religioso, el emperador Aureliano introdujo el culto siríaco del Sol Invicto, cuyo nacimiento se celebraba el 25 de diciembre. Ese es el día en el que el sol supera el solsticio y recobra su poderío de luz diurno. Desde aquel momento, la mayoría de las sectas reconocieron a su suprema divinidad, especialmente los numerosos seguidores del dios Mitra. La profusión de dioses, propios y ajenos, que se habían cobijado en las creencias de los romanos se acabaría reduciendo a este «Sol Señor del Imperio Romano».
En definitiva, el culto a Mitra inició el camino de una suerte de monoteísmo solar, que había estado precedido por las fiestas en honor a Saturno, y abrió las puertas al Cristianismo. Como es evidente, por oposición al paganismo, se cogió esa fecha tan significativa como la del nacimiento de Jesús, el sol de la justicia. Así, de paso, se continuaba con la arraigada tradición de la celebración de las fiestas de diciembre y, al igual que los romanos de entonces, los cristianos siguen compartiendo la alegría, fomentando los juegos de azar, cumpliendo con los regalos y, claro está, celebrando copiosas comidas en familia.

Fuente: Juan Carlos Guisado Di Monti

miércoles, 3 de diciembre de 2014

INGENIERÍA ROMANA 5ª PARTE Y FINAL


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domingo, 30 de noviembre de 2014

LAS MINAS DE LA PIEDRA MÁGICA

Sorprende encontrar una ciudad así, solitaria en medio de un paisaje silente. La ciudad romana de Segóbriga, a 90 kilómetros de Cuenca capital, alcanzó unos índices de lujo difíciles de explicar. ¿Cómo es posible que aquella población contara con un anfiteatro capaz de engullir a más de cinco mil espectadores (seguramente no había tantos vecinos dentro del recinto urbano), un teatro con más de dos mil localidades y hasta un circo como el de la carrera de cuadrigas de Ben-Hur? Y, además, estaban las termas públicas (dos), el foro, la basílica, los templos, un acueducto..

Antigua ciudad de Segóbriga


La explicación de esta inflación urbana está en una especie de piedra mágica: la que llamaban lapis specularis(piedra especular); espejuelo o yeso cristalizado, translúcido, que cortado en finas láminas, casi transparentes, se usaba para ventanas a modo de cristal (como también se usó el alabastro, y luego el vidrio plano hecho de arena fundida). Segóbriga está en el centro de una comarca hueca, minada por una red de galerías enorme (unos 200 kilómetros lineales), de las cuales se extraía ese yeso selenita (por Selene, la Luna). Además, la ciudad no estaba tan en medio de la nada como pudiera parecer: allí confluían calzadas que la unían con otras ciudades de la meseta, con la capital de la Lusitania, Emerita Augusta (Mérida), y sobre todo con Cartago Nova (Cartagena). Hasta el puerto de esta última era llevado el mineral, exportado en naves a otros confines del Imperio: se han hallado fragmentos de lapis conquense en yacimientos de Turquía o Túnez. Aunque había minas similares en Sicilia, Chipre o Capadocia, la calidad y cantidad del mineral hispano superaban, según el naturalista romano Plinio el Viejo, a las de todas las demás.


Grafitti medieval en una pieza de Lapis specularis


Pues bien, se prevé que antes de marzo de 2015 estén abiertas al público algunas de esas minas. Concretamente se está trabajando en las de Torralba, Saceda del Río (Huete) y Torrejoncillo del Rey; y se abrirá un centro de interpretación en Osa de la Vega, al sur de Segóbriga. La más larga (cerca de un kilómetro visitable) será la que se encuentra en Torrejoncillo, en el llamado Cerro de la Mora Encantada. Fue allí donde empezó una historia real que más parece un cuento. Ocurrió en los años cincuenta, cuando el paisano Pedro Morales dijo haber soñado que en el paraje encantado se ocultaba un cofre repleto de monedas de oro. Convenció a un vecino y a su futuro yerno para excavar un pozo y buscar el tesoro. A veinticinco metros de profundidad dieron al fin con una sala hueca, llena de cristales y galerías que arrancaban en varias direcciones. El palacio de la Mora Encantada. La noticia tuvo tal repercusión que el gobernador de la provincia hubo de mandar patrullas de la Guardia Civil, mientras que en el periódico de sucesos El Caso la popular Margarita Landi se ocupaba del asunto
Que, con el tiempo, se desinfló. Pero ya el director de las excavaciones de Segóbriga había identificado la cueva encantada como una mina romana. Y en 2003 se puso en marcha un proyecto para estudiar el terreno. Se han llegado a localizar unos veinticinco complejos mineros dentro de los límites de Castilla-La Mancha, dos de ellos en Torrejoncillo. En la puesta a punto de estas minas está trabajando un grupo de geólogos y arqueólogos cuyo portavoz, Juan Carlos Guisado di Monti, es miembro de la ACTE (Asociación de Cuevas Turísticas Españolas, www.cuevasturisticas.es). Es el mismo equipo que se ocupó de preparar cuevas como El Soplao, en Cantabria La llegada del vidrio En línea recta, Segóbriga queda a menos de cuatro leguas. Todavía hoy el paisaje que envuelve al oppidum de los celtíberos, ascendido a municipium de ciudadanos romanos, es el mismo que vieron sus antiguos moradores. La que Plinio etiquetó como caput Celtiberiae comenzó su declive hacia el siglo II, cuando ya comenzaba a generalizarse el uso de vidrio, que hacía superfluo el lapis mesetario. En los últimos años, convertido el yacimiento en uno de los parques arqueológicos de Castilla-La Mancha, se ha restaurado el graderío del anfiteatro (solo una mitad), se está rehabilitando el criptopórtico del foro y se han extendido las excavaciones al circo (por cierto, los romanos solaban la pista con lapis specularis para que reflejara la luz y diera brillo al espectáculo). El centro de interpretación, abierto hace 12 años con aspecto de una casa rústica romana, se ha quedado pequeño, y centenares de piezas desenterradas esperan en anaqueles en un almacén. Menos rica en edificios, pero inmersa en un paraje espectacular, está Valeria, a unos 30 kilómetros al sur de Cuenca. Las hoces del río Gritos, que poco tienen que envidiar a las que luce la capital, ciñen un cabezo sobre el cual se asentó la ciudad, acoplándose a los desniveles del terreno. Así, el foro se alzaba sobre aljibes soterrados cuyo muro de contención, en cuesta, es el ninfeo mayor de Hispania, y uno de los más grandes del Imperio; sus 105 metros de longitud se ornaban con nichos ocupados por estatuas de ninfas y deidades. A la salida del pueblo actual (que también se llama Valeria), en la entrada al yacimiento, un pequeño centro de interpretación cumple ahora seis años. En agosto, los escasos 500 vecinos se endosan togas y mantos, cascos y corazas, y celebran el festival A Valeria Condita, que reúne a miles de visitantes. Y una sorpresa: la iglesia del pueblo, consagrada a Nuestra Señora de la Sey (de la Seo o Sede, pues fue obispado visigodo); en sus paredes se hallan embutidas columnas romanas, al estilo de algunas basílicas e iglesias de Roma y otras urbes. Valeria será para muchos todo un descubrimiento.


Antigua ciudad de Valeria



sábado, 29 de noviembre de 2014

INGENIERÍA ROMANA 4ª PARTE



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martes, 25 de noviembre de 2014

COLOSSEUM

Colosseum

Colosseum
Sangre en la arena





De: Simone Sarasso






Las historias referidas a los gladiadores siempre han dado mucha cancha para escribir novelas.

La obra más referente es la de -Espartaco- de "Howard Fast" pero muchas otras se refieren a ellos: a los luchadores de la arena de los anfiteatros de la antigua Roma.

Esta que os presento podría tratarse de una más si no fuera por una peculiaridad, y es la de narrar el proceso de un muchacho de la isla de Britania para convertirse en uno de ellos.


Su nombre verdadero es"Calgacos" que en su lengua significa: El que posee la espada. Sin embargo por el que lo conocerán será "Vero" un personaje real que consiguió la mayor de las glorias, de la cual dio fe un poeta llamado "Marco Valero Marcial" que inmortalizó su gesta en un epigrama.

"Sarasso" novelará una historia verdadera, que ocurrió en la Roma de los emperadores "Vespasiano" y de su hijo "Tito"; ambos artífices de lo que sería una de las obras públicas más asombrosas del momento y que todavía en la actualidad causa admiración: El anfiteatro Flavio, hoy conocido por Coliseo. 




Y es ahí donde da comienzo esta historia. "Vero" está a punto de ver como su existencia es abocada a una victoria o a la muerte en un último enfrentamiento, lo peor es que la lucha será contra su mejor amigo. El viejo dilema aristotélico adquiere todo su significado: "Tertium non datur". 


Y a la espera, mientras se abre la reja que se interpone entre el y la arena, recuerda su trayectoria desde que huérfano, fue adoptado por un viejo guerrero Ordovico, reconvertido en herrero, al que llaman "Cormac". El le enseñó a fraguar armas y a convertirse en hombre... Después llegaron las legiones a las ordenes de "Sexto Julio Frontino", y con ellos una matanza y su esclavitud.


"El hombre tiene los ojos tristes y, en la boca, el sabor del destino. Amargo como un mal día. En el fondo de esas pupilas vacías no hay rastro del muchacho que fue. Hace tiempo que desapareció, devorado por las llamas y el miedo."


En Roma la muchedumbre exigía a los gobernantes algo más que las pobres luchas que se celebraban de vez en cuando en arenas improvisadas en las calles, donde se enfrentaban pobres esclavos inocentes que vertían su sangre para regocijo de los pocos y afortunados espectadores; también en alguna villa próspera en honor y duelo a algún noble difunto, se enfrentaban a muerte los hombres, en un sacrificio póstumo al fallecido.


El pueblo de Roma quería héroes que se pareciesen a sus dioses a los que poder rezar a base de gritos. Gritar sus nombres: "Ferox","Tigris","Aureolus","Bato","Cosmo" y poder vibrar con cada golpe dado, con cada herida abierta, con cada muerte ofrecida al emperador.


Y "Vespasiano" daría al pueblo lo que quería: Un gran ruedo donde poder celebrar las victorias y regalar al gentío con espectáculos sangrientos y memorables, cuajados de violencia inusitada. Para ello en los Ludus, eran entrenados los gladiadores: Mirmillones, Retiarius, Secutores, Hoplomachus, Tracios, Provocatores y Samnitas. Todos al grito de ¡Fuerza y Honor! y ¡Los que van a morir te saludan! ofrecían sus vidas en cruentas luchas.





Los recuerdos de "Vero" nos retrotraerán a una época donde si querías sobrevivir tenías que aprender las normas y aprenderlas deprisa, no había lugar para rectificaciones ni dudas.

Pasará de un amo a otro y se irá empapando de sudor y conocimiento, sufrirá en Pompeya la erupción del Vesubio y conocerá entre tanto a "Plinio" un personaje cuyo corazón late con fuerza por el imperio, comandante de la flota anclada en Miseno, un estudioso de la naturaleza y sus misterios, alma de corazón y tinta.
A "Marcio" un marino curtido, perteneciente a dicha flota, este y sus hombres serán los encargados de montar el Velarium del anfiteatro.
"Vero" trabajará en las canteras y acarreando material: ladrillos y travertino para construir el gran sueño de "Vespasiano.

Y en su periplo trabará relación con "Prisco" compañero de cantera y de ludo. Unidos por sentimientos encontrados. Enfrentados y amigos.


"Prisco es viento helado que sopla del Ártico. Vero es lava incandescente."


Con lenguaje asequible al común de los mortales pero muy épico en su concepto, nos introduciremos en un mundo antiguo muy exigente y violento, donde el valor de la vida era ínfimo y la libertad muy cara de conseguir.

El autor nos sumerge en la cotidianidad de los luchadores más cotizados, más valorados y envidiados: Los dioses de la arena.

"Dentro de unos instantes alguien levantará la reja y le dirá que luche... Y sabe que hoy deberá matar a su mejor amigo."


                     ¡Que la disfrutéis!¡ Fuerza y Honor!     


Fuente: abrazodelibro.blogspot.com.es


lunes, 17 de noviembre de 2014

INGENIERÍA ROMANA 3ª PARTE

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viernes, 14 de noviembre de 2014

UTILIZACIÓN DEL LAPIS COMO SEÑAL LUMINOSA




Escena de recreación histórica de la Miniserie de TV  sobre Julio Cesar que consta de 2 capítulos. 
 En concreto del sitio de Alesia, donde un legionario romano utiliza una placa de espejuelo para con la refracción del sol y el brillo producido en el cristal, sirva de aviso y como señal de una de las salidas de los Galos sitiados.



domingo, 9 de noviembre de 2014

INGENIERÍA ROMANA 2ª PARTE

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martes, 4 de noviembre de 2014

INGENIERÍA ROMANA 1ª PARTE

En este dossier realizado por la revista. Historia y vida conoceremos las obras y logros realizados por los ingenieros romanos.
Ellos junto con las legiones crearon el imperio.

(Para poder leer el texto pinchar sobre la imagen, esta se ampliará)





Seguirá la semana que viene...


miércoles, 15 de octubre de 2014

LA MINA SE CONVERTIRÁ EN ESPACIO TURÍSTICO

Hunosa convertirá en espacios turísticos dos minas de Cuenca


Entrada de la cueva La Mora Encantada.
Entrada de la cueva La Mora Encantada. / HUNOSA.





Se trata de la cueva de La Mora Encantada, en Torrejoncillo del Rey y explotada por los romanos en los siglos I y II de nuestra era; y una cueva-mina de la Edad de Bronce localizada en Villares del Saz 


El grupo Sadim Ingeniería, filial del Grupo Hunosa, ha iniciado los trabajos para convertir en espacios museísticos abiertos al turismo dos antiguas explotaciones mineras en la provincia de Cuenca.
Según ha indicado la hullera pública en nota de prensa este viernes, se trata de la cueva de La Mora Encantada, en Torrejoncillo del Rey, una mina de lapis especularis explotada por los romanos en los siglos I y II de nuestra era; y una cueva-mina de la Edad de Bronce localizada en Villares del Saz.
La mina de la cueva de La Mora Encantada, en la localidad conquense de Torrejoncillo del Rey, fue descubierta en el año 1955. Se localiza en las inmediaciones de un antiguo camino que une Torrejoncillo con Valparaíso, bajo una pequeña elevación conocida como el Cerro de la Mora Encantada. Se trata de una mina romana de lapis especularis en la que se extraía el espejuelo de cuarzo que, debidamente laminado, empleaban los romanos a modo de vidrio para sus ventanas.
Los trabajos pretenden ahora hacer visitable una galería de acceso, una gran cámara central de más de 1600 metros cuadrados, varias galerías auxiliares y pequeñas cámaras aledañas. Por su parte, la actuación en la Cueva de la Moneda en Villares del Saz hará visitable un complejo subterráneo que aloja en su interior una necrópolis de la Edad de Bronce. La cueva está distribuida en tres niveles: uno de silos, otro residencial y el referido que ocupa la necrópolis.


Fuente: http://www.elcomercio.es/culturas/201410/10/asturias-hunosa-convertira-espacios-20141010172202.html

jueves, 9 de octubre de 2014

LAS VÍAS DE COMUNICACIÓN TEMA DE LOS PASADOS CURSOS DE VERANO




Las vías de comunicación romanas en la región ponen el broche de oro a los cursos de verano de la UCLM
El encuentro se celebró los días 25 y 26 en la Facultad de Letras de Ciudad Real

'Vías de comunicación romanas en Castilla-La Mancha' es el título del curso de verano que se ha llevado a cabo en el Campus de Ciudad Real y que ha puesto fin a la XXVII edición de los mismos organizados por la Universidad regional. Durante dos jornadas, los expertos analizaron y reflexionaron sobre una temática que fue determinante en el proceso de romanización de esta Comunidad Autónoma.

El análisis, investigación e interpretación de las vías de comunicación romanas en Castilla-La Mancha centro el último de los cursos de verano programados por la Universidad regional para el año 2014. Dirigido por el profesor Gregorio Carrasco, el curso se llevó a cabo en la Facultad de Letras del Campus de Ciudad Real y reunió a más de medio centenar de alumnos.



El encuentro, inaugurado por la vicerrectora de Estudiantes de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM), Beatriz Cabañas, congregó a un conjunto de expertos en la materia que pusieron en común sus más recientes avances y horizontes de investigación llevados a cabo sobre la viaria romana en la Meseta Sur, favoreciendo así el intercambio de ideas y puntos de vista y contribuyendo a la mejora del conocimiento de uno de los factores más determinantes del proceso de romanización en el territorio castellano-manchego.

Entre ellos destaca la presencia de los profesores Javier Velaza, de la Universidad de Barcelona; Julio Mangas, de la Universidad Complutense; José Uroz, de la Universidad de Alicante; Manuel Durán, de la Universidad de La Coruña o Pierre Sillières de la Universidad de Burdeos y uno de los más prestigiosos especialistas en viaria romana en Hispania.

Precisamente, el profesor Sillières ha resaltado durante la inauguración del curso la importancia de las comunicaciones romanas y ha considerado que constituyen un “capítulo esencial” de la historia de colonización de la península, por lo que supusieron para el desarrollo económico y político de la misma en su momento.En relación también con el comercio de la región y su importancia en época romana,una de las ponencias del curso trató sobre el comercio del lapis specularis y las vías romanas en Castilla-la Mancha, y que fue expuesto por los Directores del Proyecto de investigación sobre la minería del lapis specularis María José Bernardez y Juan Carlos Guisado di Monti.





sábado, 4 de octubre de 2014

LOS ARCOS DEL AGUA

Los Arcos del agua

Los Arcos del agua    Fuente: abrazodelibro.blogspot.com.es

De: Montse  Barderi

"Mi nombre es Lucio Antioco Póstumo hijo de Adramitio, el bien amado y conocido y a diferencia de él, lo único que he conseguido es vivir de la hacienda familiar y de sus riquezas"


A si se define el personaje principal de esta novela con trasfondo histórico y cuyo argumento principal es la construcción del acueducto de Segovia.


"Adramico" un militar de renombre y amante de las letras, la ciencia y la filosofía, deja escrito que desea que su hijo pueda acceder a la educación, y para ello le nombra un mentor llamado "Arístides Triario" un maestro filántropo que ama a los seres humanos tratándolos por igual sin diferencias entre hombres y mujeres.


Este, logrará inculcar en "Lucio" la pasión por la arquitectura, los números y la filosofía, a su vez le enseña valores que no se estilan en la cultura romana de aquellos tiempos en los que gobernaba "Vespasiano": la tolerancia, el respeto y la justicia.

"Quiero aprender arquitectura para construir el mundo y ética para construirme a mi mismo"


El discípulo recuerda a su maestro en la distancia, los momentos pasados a su sombra, empapándose de su sabiduría, pues "Arístides" marchó hace tiempo a Hispania para ocuparse de un gran proyecto:


"La colosal mole que se divisará desde la lejanía y será tan impresionante y orgullosa como el busto de un emperador pero mucho más liviana"




Sería digno de reseñar como detalle, que los arquitectos provenían de las clases más bajas de la sociedad, concepto desconocido para muchos, entre los que hasta ahora me incluía.


"Lucio" se haya desorientado relegado voluntariamente en su villa de Tarquinia huyendo de la ruidosa y desazonadora Roma; buscando su razón de ser y un motivo para sentirse útil, necesita buscar ese lugar propio que le pertenece en la sociedad, y llenar ese vacío que de continuo anida en él. 


Una carta proveniente de Hispania le dará el motivo que anda buscando para marcar el rumbo de su vida:

"Publio Mummio" gobernador provincial de Hispania le requiere  en Segovia para continuar con las obras del acueducto ya que su maestro "Arístides" ha muerto en circunstancias extrañas.

"Lucio" verá como su existencia toma un camino inesperado a partir de este momento. Embarcará en el puerto de Ostia y se dirigirá hasta Tarraco; durante el viaje reflexionará sobre el destino y se propondrá finalizar la obra de su mentor a la vez que investigará sobre el motivo y las causas de su muerte.


Conocerá a "Tito Fabio Tauro" el duunviro (Edil) del municipio, un personaje con muchas ínfulas de poder y prestigio. Arrogante y extravagante a más no poder.

A "Leukón" el antiguo esclavo de "Arístides" que tendrá que velar por la seguridad de "Lucio" de camino a Segovia... y después.
"Zayin" un ingeniero hidráulico que le ayudará  asesorándole sobre las canalizaciones y conducciones de agua.

Y como Segovia era una intersección de cuatro pueblos autóctonos sometidos: los Arévacos, los Vacceos, Vetones y Carpetanos, hay motivos más que suficientes para pensar que entre estos enemigos de Roma puedan esconderse los que terminaron con la vida de su maestro.

"Lucio", tendrá que bregar en muchos frentes manteniendo el equilibrio entre las formas protocolarias debidas a la cortesía para con sus anfitriones, y las continuas injusticias que observa a su alrededor contra las que intentará luchar.

Para complicar la cosa un poco más aparecerá "Amal", una misteriosa muchacha albina que es perseguida por una extraña secta liderada por un siniestro personaje llamado "Hares", simplemente por el color de su piel. Esta mostrará un gran interés por los métodos constructivos del acueducto y ansia de aprender.




La novela es atrayente en un principio por el argumento que nos plantea : ni más ni menos que la construcción de un acueducto conocido al menos por los foráneos, y encima se nos promete una investigación en toda regla para descubrir a los causantes de una muerte acaecida en extrañas circunstancias; la ilustración de la portada también nos motiva por su sugerente y atractiva edición. Pero...

No podría calificar este título como primordial a la hora de conocer datos históricos para tratarse del género en el que está incluido. A causa de los pocos datos que se tienen en la actualidad sobre la construcción de esta magnifica obra de ingeniería romana, podríamos disculpar a la autora de su paso un tanto ligero, a la hora de describirnos el evento.


La prosa utilizada en la redacción narrativa no deja de ser correcta y adecuada, pero tristemente cuando lees a diferentes autores, unos con más peso que otros en esto de la letra impresa, nos damos cuenta de las carencias de algunos a la hora de documentarse, de redactar, o de explicarse, y aquí si se notan muchas de ellas, al dar por supuestas muchas circunstancias, al no describirse con detenimiento muchas escenas y al presentarnos a ciertos personajes de forma efímera e intrascendental, sin mucho detalle.


El libro me atrevo a decir que basa su peso más que nada en los principios filosóficos de autores clásicos de la época, de ello nos queda constancia en las últimas páginas del libro, al final de los 44 capítulos se nos presenta una lista con las 13 lecciones de "Arístides", que se hacen prescindibles de todas, todas.


 De esta forma son de resaltar la cantidad de enseñanzas y consejos que a lo largo de la historia se nos van dejando caer, pensamientos y reflexiones del protagonista y conversaciones mantenidas con su tutor; convirtiéndonos de forma ineludible en discípulos y protagonistas del lo que podríamos considerar: viaje iniciatico del cambio y búsqueda de "Lucio."


Habrá dosis moderadas de intriga e incluso algo de suspense, con lo cual la lectura grata está garantizada, y en absoluto el libro ni la historia se hacen pesadas, aun viéndonos obligados a meditar sobre ciertas máximas de continuo.


"Que la muerte te alcance haciendo exactamente lo que quieras hacer y estando donde quieras estar"


"Cuando el ser humano logre una sociedad en la que los dirigentes tengan el mismo poder y la misma suerte que su pueblo, el mundo cambiará de destino"



Hay novelas históricas indudablemente mejores, por ello quizá me he sentido un poco defraudado con esta, pues esperaba más sobre lo fundamental que se supone la autora nos iba a contar : la construcción del acueducto. Pero le podemos dar un voto de confianza en cuanto a que es una lectura agradable y ligera.

Aún así os invito a leerlo, pues seguro que algo aprendéis de lo escrito pues es sabido que: no hay libro malo que no te enseñe algo bueno.

"La ignorancia es una de las puertas por las que entra el mal"


Al final la autora explica los parámetros de su creación aclarándonos que sus personajes son del todo ficticios, y sobre la poca información que pudo recabar sobre la construcción del acueducto, por ser esta muy escasa al respecto.


Nos aclara al final con acierto:


"Esto no es un libro de historia, sino uno que narra la historia en su contexto."



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