In memoriam Pedro Morales Cuenca.


En la localidad conquense de Torrejoncillo del Rey, fue descubierta en el año 1955, por D. Pedro Morales, una cavidad revelada en sueños, como un lugar donde encontraría un singular tesoro escondido en un palacio de cristal.

Tres meses de intensos trabajos dieron como resultado el hallazgo de una cavidad subterránea que resultó ser una mina romana de lapis specularis, de la que no quedaba ni el recuerdo.

En la actualidad, gracias a la intervención de la asociación arqueológica: Cien mil pasos alrededor de Segóbriga y la diputación provincial de Cuenca, se ha convertido en lugar de obligada visita tanto por su interés histórico como cultural.

Si deseas saber más sobre esta historia, accede mediante este link

https://moraencantada.blogspot.com/2011/04/historia-de-un-sueno.html


martes, 18 de enero de 2022

MINERÍA ROMANA

Visita las 5 minas romanas de la Península Ibérica con realidad virtual


Roma poseía un elevado grado de ingeniería para la extracción de los metales y otros minerales y hacía un enorme uso de ellos. Gracias a su avanzada tecnología minera, su poder económico y sus eficaces medios de transporte, Roma puso en marcha la explotación de los recursos minerales en unas magnitudes y dimensiones colosales, hasta entonces nunca vistas.

Uno de los motivos por los que los romanos decidieron instalarse y conquistar la península Ibérica era el de apropiarse de sus abundantes recursos minerales. Descubrimos 5 de los enclaves más destacados con el historiador Isaac Moreno en el Documaster Ingeniería Romana: Minas. Este miércoles en la 2 a las 23.00h.

Las minas auríferas de Filiel, en León


La mayor mina del Imperio a cielo abierto se encuentra en la localidad leonesa de Filiel, donde los ingenieros romanos se emplearon a fondo para proveerse de miles de millones de metros cúbicos de agua, transportados por más de 600 kilómetros de canales que supusieron en sí mismos una de las mayores obras de ingeniería del Imperio.

Gracias a este suministro de agua pudieron lavar un enorme volumen de tierras auríferas, hasta disolver literalmente aquellas montañas, hoy declaradas Patrimonio de la Humanidad. La magnitud de los trabajos mineros realizados por los romanos en Las Médulas no fue superada hasta el siglo XIX, con la introducción de la máquina de vapor en la minería, algo que los romanos hicieron, simplemente, con agua.

Ingeniería Romana | Minas: Filiel en León

Tres Minas y Valongo, en Portugal


Pero no todo el oro se extrajo de sedimentos de sedimentos fluviales, sino que también fue necesario a veces moler la dura roca de cuarzo aurífero para extraer el dorado metal por lo que nos trasladaremos a las minas portuguesas de Tres Minas y Valongo para conocer y maravillarnos del ingenio desplegado en la minería aurífera subterránea y los procesos de molienda.

Isaac Moreno en su visita a una mina

Las minas de plata, hierro y cobre en Oiartzun


A medida que los trabajos subterráneos alcanzaban mayor profundidad, los romanos tenían que realizar galerías de drenaje para evacuar las aguas, como veremos en las minas de Oiartzun, explotadas hasta época reciente y actualmente musealizadas.

Ingeniería Romana | Yacimientos mineros del Imperio Romano

Minas de lapis specularis en Almería y Cuenca


Pero no toda la minería estaba dedicada a la extracción de valiosos y útiles metales. Las minas de lapis specularis fueron también aprovechadas las láminas de yeso transparente (var. selenita) para la confección de los ventanales de mansiones romanas. Estas láminas de origen natural dieron lugar a una espectacular y pujante industria minera en las actuales provincias de Cuenca y Almería, cuyos restos se encuentran hoy musealizados.

Ingeniería Romana | Yacimientos mineros del Imperio Romano

Minas de Riotinto, en Huelva


Aunque pueblos anteriores comenzaron a explotar las minas de Riotinto, fueron los romanos los que más hondas cicatrices abrieron en las tierras onubenses. Los romanos dejaron unos 15 millones toneladas de escoria, y hasta una treintena de norias para el drenaje de las minas. Estos restos, son una muestra del éxito romano en la extracción del mineral. A estas novedosas tecnologías, hay que sumar la construcción o mejoramiento de las vías para su transporte. Una muy conocida es la que unía el puerto de Onuba (Huelva) con Urium (Minas de Riotinto).


Podeis ver el documental completo en el siguiente enlace:


https://www.rtve.es/television/20220105/ingenieria-romana-minas/2069384.shtml


domingo, 16 de enero de 2022

BOTICA VERSUS PROSTÍBULO

 

Un boticario en Pompeya tenía su trabajo al lado de un prostíbulo




Pompeya era una de las ciudades más prósperas del Imperio Romano.
Sin embargo, fue sepultada bajo las cenizas, por la erupción del volcán más peligroso de Europa: el Vesubio. La erupción más intensa del volcán tuvo lugar en octubre del año 79 d. C. Si bien aquella fue una tragedia para los hombres de entonces, significa hoy en día una fuente de información. La que nos permite tener a nuestro alcance de manera bastante clara y completa muchas cuestiones y aspectos de la vida de aquel tiempo y lugar. Allí se pueden observar desde las grandes construcciones y casas perfectamente conservadas, hasta detalles casi cómicos, como el que les vamos a relatar. Se trata de la cómica historia de un boticario de Pompeya que tenía su negocio junto a un prostíbulo. La prostitución estaba permitida tanto social como legalmente en Pompeya, y se consideraba una norma social que los hombres romanos realizaran visitas regulares a los burdeles Esta historia la cuenta Vicente Blasco Ibáñez en su interesante libro: En el país del arte”.

¿Cuál era la razón por la cual el boticario tenía su despacho de medicinas justo al lado de un prostíbulo?

 Este boticario de Pompeya tenía su despacho de medicinas junto a un prostíbulo o burdel con visión de futuro. Este hombre, antes del desastre, debía ser seguramente sumamente astuto y hábil para los negocios.

Con miras al futuro instaló su despacho de medicinas al lado de un burdel, uno de los lugares más famosos y concurridos de Pompeya. Si bien se trataba de un famoso burdel, pero no era el único del lugar. Tenía dos pisos y sus paredes estaban decoradas con pinturas eróticas. Este tipo de dibujos eran comunes verlos en los distintos edificios de la ciudad de Roma, por lo tanto, no eran exclusivos de este lugar.

El boticario instaló su negocio en ese lugar, pensando posiblemente que era el más adecuado, ya que la zona tenía un buen tráfico de gente, a pesar de no ser una calle principal.

Por otra parte, un prostíbulo siempre es una fuente de genera ciertos males y enfermedades venéreas, lo que le generaría trabajo y beneficios a un boticario. Por lo tanto, esta era la razón por la cual este boticario, que no le faltaba astucia, colocó su despacho de medicinas junto a un prostíbulo.

Todas las oportunidades le servían para hacer negocio, hasta una equivocación de puerta

 En distintas oportunidades el pobre boticario sufría las equivocaciones de los visitantes del burdel.  Esto sucedía de noche, y seguramente después de beber más de la cuenta, eran muchos los que se equivocaban de puerta, por lo que no podía descansar bien.

Tal fue el hartazgo de aquel hombre que terminó poniendo un cartel en su pared: Gente ociosa y trasnochadora, pasa de largo. Lo que buscas está en la otra puerta. Aquí se viene después por el remedio.




Fuente:  https://okdiario.com/

martes, 11 de enero de 2022

EL TERROR DE NERÓN

El terror de Nerón: la legión romana de Hispania que derrocó a un emperador y saqueó Italia

La VII Gemina, famosa por haber recibido el encargo de proteger las minas de oro peninsulares, partió hacia el corazón del imperio de manos de Galba para dar un golpe de estado


Cuentan que, cuando Nerón hundió el gélido filo de una daga en su garganta el 68 d.C., se despidió del mundo con las siguientes palabras: «¡Qué gran artista muere conmigo!». Sea o no cierta la historia, lo que se suele obviar es que con su suicidio comenzó la leyenda de la VII Gemina, una legión fundada en el corazón Hispania por el sexagenario Servio Sulpicio Galba apenas dos años antes. Su objetivo: marchar hacia el corazón de Italia y dar un golpe de estado contra el que, a la postre, ha sido conocido como uno de los emperadores más desquiciados del Imperio.

Anciano en Hispania

La historia de la VII Gemina se entrelaza con la de Galba. Hijo de un general veterano que había sido pretor de la Hispania Ulterior, una de las dos provincias en las que los romanos dividieron el territorio conquistado en la Península Ibérica, este personaje fue definido por el historiador del siglo II Plutarco como «el más rico de todos los que pasó por la casa de los Césares».

En principio fue también uno de los tantos protegidos de Nerón por su destreza a la hora de dirigir legiones y por su relación de parentesco con Livia, la mujer de Augusto. Se podría decir que los contactos le valieron igual que el arrojo.

Así lo explicó Plutarco en 'Vidas paralelas': «Condujo con acierto en el mando del ejército de Germania y, nombrado procónsul de África, fue uno de los pocos que merecieron elogios». La frase se queda corta para definir de forma exacta sus glorias entre los años 37 y 43. Quizá el que mejor las describe sea el también historiador Suetonio en su 'Vida de los doce Césares': «Calígula quedó tan satisfecho de su ejército y de él que, entre las numerosas tropas levantadas en todas las provincias, fueron las suyas las que recibieron más recompensas y mayores muestras de aprobación. Galba se distinguió notablemente dirigiendo, con un escudo en la mano, las evoluciones militares».




Tal y como explica el arqueólogo Juan Manuel Abascal Palazón en un artículo sobre este personaje elaborado para la Real Academia de la Historia, un cóctel de prudencia y agotamiento llevaron a Galba a abandonar la vida pública durante una década: «Se retiró a una residencia cercana a Tarracina, el solar paterno y lugar de nacimiento, seguramente para atender sus intereses privados, el patrimonio familiar y su enorme fortuna». No retornó con paso firme a la política hasta el año 60, en pleno gobierno de Nerón Claudio César Augusto Germánico. Por entonces el militar era un sesentón, aunque bien considerado en la Ciudad Eterna.

El mismo emperador al que los historiadores calificaron de loco y pendenciero fue quien le promocionó y le encomendó el que fue su tercer gobierno provincial. Esta vez, en la ya Hispania Tarraconensis. Así recuerda Plutarco aquellos días en sus escritos: «Fue por Nerón enviado de gobernador a Hispania, antes que este príncipe hubiese tomado la manía de tener a los ciudadanos colocados en las grandes dignidades; y a Galba, que por naturaleza era benigno, la vejez le añadía la opinión de ser próvido y precavido». La decisión fue controvertida por su avanzada edad, de eso no hay duda, pero el gerifalte que regía el destino de Roma también lo era.

Cuesta saber cómo fue su gobierno en la Tarraconensis. Los mismos autores no se ponen de acuerdo en si fue un gobernante ecuánime o si habría que dibujarle como una suerte de diablo togado. Suetonio da argumentos para sostener ambas tesis. A la par que incide en su «gran energía y vigilancia», recalca que se extralimitó a la hora de evitar los delitos y la delincuencia. «Ordenó, por ejemplo, cortar las manos a un infiel y clavarlas sobre su mostrador. Hizo crucificar a un tutor por haber envenenado a su pupilo, cuyos bienes había de heredar; invocó el culpable sus derechos y privilegios de ciudadano romano, y Galba, como para suavizar en algún modo el horror del suplicio, le hizo clavar en una cruz pintada de blanco y mucho más grande que las corrientes», explica.

Tomar Roma

Su veteranía, su solera y su capacidad de dirigir tropas hicieron que fuese uno de los generales a los que se llamó para arrebatar la poltrona de un Nerón sumido ya en la locura. Fue durante una etapa en la que Galba se había alejado de los focos por miedo a la ira del emperador. El romano se hallaba en Cartagena cuando se enteró de que las Galias se habían sublevado contra Roma de la mano de Cayo Julio Vindex. «Recibió cartas de este que le instaban a declararse libertador y jefe del universo. Su vacilación duró poco, e impulsado tanto por el temor como por la esperanza, accedió a lo que le pedían», explica Suetonio.




Y hete aquí que nació la VII Gemina, una legión con sabor peninsular que Galba creó en el año 68 en Hispania con el objetivo de marchar sobre Roma, como bien corrobora el popular divulgador Stephen Dando-Collins en su magna 'Legiones de Roma'. Lo cierto es que fue por necesidad, más que por vicio, pues solo se hallaba por estos lares la VI Victrix, de efectivos insuficientes. Ante la escasez manifiesta de tropas, el gobernador hispano se vio obligado a hacer una leva a toda velocidad. El anglosajón es partidario de que la recluta la llevó a cabo a lo largo del verano en la Hispania Tarraconensis.

El historiador Juan José Palao, experto en la Hispania romana, es más concreto. El profesor afirma en 'Legio VII Gemina' que el reclutamiento supuso un infierno para Galba y que se sucedió en Cartago Nova después de recibir las cartas de Vindex. Además, es partidario de que el alumbramiento de la legión debió sucederse en Clunia, donde el militar estableció su cuartel general. Suetonio añade que se construyeron defensas para proteger la ciudad, un dato sencillo, pero que suscribe la tesis del experto español. «Lo mismo sucede con la fecha de su fundación. En un grupo de tres inscripciones se celebra el natalicio del águila de la legión el 10 de junio», sentencia.

Lo que está claro es que la Gemina –formada por reclutas hispanos a partir de la VII Claudia– fue la columna vertebral del anémico contingente con el que Galba salió para Roma en mayo del 68. Fue en los últimos días del mes, para ser más concretos, cuando soplaron los vientos de guerra. Aunque no se puede decir que se enfrentaran a un rudo enemigo. Las fuentes clásicas confirman que los soldados leales a Nerón desertaron en masa a principios de junio. El emperador loco, que había llamado a una infinidad de soldados al ver acercarse al enemigo –incluso a combatientes de segunda que anhelaban hacerse con la ciudadanía– tuvo que ver cómo le abandonaban todos y cada uno de sus seguidores.

Idas y vueltas

Superado, abandonado y temeroso, Nerón huyó y terminó con su vida suicidándose. Galba arribó poco después junto a la VII Gemina, que dio buena cuenta de las riquezas de la Ciudad Eterna a base de saqueo. «A Galba se le saludó emperador, y declaró él no querer ser otra cosa que legado del Senado y pueblo romanos. Añadió luego que estaba interrumpido el curso de la justicia y reclutó entre el pueblo de su provincia legiones y tropas auxiliares para reforzar su ejército, que solamente constaba de una legión, dos alas de caballería y tres cohortes», desvela Suetonio en su obra. Tras aquellos dos años de marcha, la legión fue puesta a los mandos de Marco Antonio Primo en Panonia.

El divulgador histórico Fernando Martínez Laínez explica en 'El soldado español. Una visión de España a través de sus combatientes' que la VII Gemina fue la única guarnición de toda la península situada en la provincia Tarraconensis junto a sus unidades auxiliares. Allí regresó casi una década después. «Permaneció en Hispania hasta el fin de la presencia romana. Con Marco Aurelio combatió a los 'moros' de la Mauritania Tingitana en la Bética. Después de luchar en Panonia, esta legión regresó en el 74 al enclave de lo que sería la actual ciudad de León. Su labor fue sostener la administración imperial en la región», afirma el que fuera finalista del Premio Planeta en declaraciones a ABC.

El experto se refiere, en concreto, a la tarea de proteger las riquezas peninsulares para que siguieran llenando las arcas del estado romano. «Además de ocuparse de la defensa territorial en las fronteras de Asturias y Cantabria, tenía la misión de custodiar el oro procedente de las ricas minas de la zona de Astorga, desde donde se trasladaba a Roma», completa el experto. La VII Gemina seguía en la Península cuando Dión Casio elaboró, allá por el 230, un estudio pormenorizado de la ubicación de las unidades del águila. Poco más se sabe de ella, pues no existe evidencia de su existencia tras el siglo III


La locura de Nerón

«No hablaré de su comercio obsceno con hombres libres, ni de sus adulterios con mujeres casadas». Esta es solo una de las múltiples críticas que Suetonio lanzó contra el emperador Nerón en su libro 'Vida de los doce Césares'. Pero no fue la más inocente, pues también le tildó de obseso sexual, asesino y parricida. Y no fue el único. El historiador y político Cornelio Tácito, también del siglo II d. C., dejó escrito que fue el culpable del gran incendio que asoló Roma en el verano del año 64; «el más grave y atroz de cuantos se produjeron por la violencia del fuego». Según la leyenda, porque buscaba reducir parte de la capital a cenizas con el objetivo de ganar algo de espacio para edificar un gran palacio.

También merecen una mención extra las líneas que Suetonio dedica a un episodio igual de curioso que de turbulento. En la mencionada obra, el autor clásico afirma que, cuando ya era emperador, Nerón «hizo castrar a un joven llamado Sporo» (su amante) y hasta «intentó cambiarlo en mujer». Sea leyenda negra o sea realidad, lo cierto es que las líneas que hablan de este suceso se cuentan por decenas. El cronista, por ejemplo, afirma que el mandamás «adornó un día con velo nupcial» al chico tras arrancarle el pene y, «haciéndoselo llevar con toda la pompa del matrimonio y numeroso cortejo, le tomó como esposa».

«Lo adornó un día con velo nupcial, le señaló una dote, y; con esta ocasión se dijo él satíricamente que hubiese sido gran fortuna para el género humano que su padre Domicio se hubiese casado con una mujer como aquélla. Vistió a este Sporo con el traje de las emperatrices se hizo llevar con él en litera a las reuniones y mercados de Grecia y durante las fiestas sigilarias de Roma, besándole continuamente. […] Una vez satisfechos todos sus deseos, se entregaba a su liberto Doríforo, a quien servía de mujer, del mismo modo que Sporo le servía a su vez a él, imitando en estos casos la voz y los gemidos de una doncella que sufre violencia», desvela Suetonio.

El sufrimiento de Roma terminó cuando este presunto desquiciado falleció. «Murió a los treinta y dos años de edad, en el mismo día en que en otro tiempo había hecho perecer a Octavia. El regocijo público fue tal, que la mayoría de los hombres del pueblo corrían por toda Roma cubiertos con el gorro de los libertos», explicaba el mismo Suetonio.


Fuente: https://www.abc.es/historia/

domingo, 9 de enero de 2022

COSAS DE ROMANOS 2 ( Una bebida típica)

 

Posca: así es la bebida de los soldados romanos que se le ofreció a Jesucristo en la cruz







La esponja con vinagre que dieron a Jesucristo en la cruz llevaba, en realidad, una bebida muy famosa entre la sociedad y el ejército romano.


Recién estrenado el 2022, con una amplia cultura vinícola y nuevas bebidas capaces de activar la atención, solventar problemas gástricos y hacer desaparecer el sueño en tiempo récord, parece que en la actualidad hemos llegado al summum de los preparados energéticos, pero esto es algo que ya dominaban los romanos. Los registros de esta bebida han llegado hasta nuestros tiempos a través de distintos canales, incluso aparece en el Nuevo Testamento, en el Evangelio según San Juan, en el capítulo 19, un gesto que puede haber parecido cruel, pero que en el momento tuvo todo el sentido del mundo.

Cuando Jesucristo agonizaba en la cruz, miró a su alrededor, a los soldados que le acompañaban en sus últimos momentos, y les dijo que tenía sed. Había allí un recipiente lleno de vinagre y en él empaparon una esponja, la ataron a una rama de hisopo y lo acercaron a su boca. Lo último que hizo antes de respirar su último aliento, fue beber de aquello. Malinterpretado parece que los soldados le dieron vinagre como parte de su crueldad, pero lo más probable, según multitud de historiadores, es que le ofrecieran posca.





Tan importante fue este gesto, que, en la actualidad, la esponja y la rama de hisopo se conservan como reliquias divididas en varias partes y veneradas la Santa Capilla de París, en la Basílica del Escorial, en San Juan de Letrán, Santa María la Mayor y Santa María Trastévere, en Roma.

Charles Rollin, historiador francés del siglo XVIII, en su libro Historia de las artes y las ciencias, aclararía que el vinagre al que se refería san Juan era esta bebida romana, una mezcla de agua, vinagre y en ocasiones, hierbas aromáticas, ya que "rara vez se usaba el vino en el ejército". Sin embargo, relata como la posca sí era un preparado habitual y cada soldado era obligado a portar una vasija en su equipaje, "ya que en su dieta no estaba permitido la inclusión del vino o mejor dicho rara vez bebían vino. Catón el viejo, por ejemplo, solo bebía agua, pero durante el verano mezclaba el agua con vinagre", explica a EL ESPAÑOL, Borja Sacristán, historiador.


"Incluso el emperador Pescennio (Cayo Pescenio Níger), prohibió todas las bebidas que no fueran posca a su ejército, tanto a oficiales como a los soldados rasos, ya que según sus palabras servía tanto para calmar la sed, como para evitar que los soldados estuvieran todo el rato bebiendo agua", añade el experto. En tiempos de Adriano, la posca fue parte del sueldo de un legionario romano raso.

Hipócrates calificó a este preparado de vino picado (vinagre) y agua, refrigerante, por eso se lo daba a los segadores y a los trabajadores del campo y más cercano a nuestro tiempo, Ernest Renan, historiador del siglo XIX, en su obra Vida de Jesús, tildó a la bebida de embriagadora, compuesta de vino fuertemente aromatizado. Explicando que las mujeres en Jerusalén llevaban posca a los condenados e incluso, si no había más para los ajusticiados, se utilizaban los fondos del erario público para comprarla y poder ofrecérsela.

Barata y fácil de conservar

Por su parte, Juan José Iglesias, historiador, autor de Historia y cultura del vino en Andalucía, recopiló la cantidad de litros de vino que los romanos obligaban a otorgar a los esclavos y la cantidad de posca para cada soldado. Es cierto que esta bebida no estaba en la categoría de los vinos con los que se refrescaba el gaznate la élite romana, pero este vino picado o avinagrado, mezclado con agua era muy popular entre la ciudadanía de la época, además de entre las legiones romanas en campaña. Incluso Marco Gavio Apicio, incluyó en De re coquinaria, un tratado gastronómico de la antigua Roma, la posca como parte de los ingredientes de multitud de recetas.

Además, esta bebida tiene varias ventajas sobre el vino: era más barata, no podía estropearse (ya que en sí era vino picado) y era la forma más segura de beber agua, en un momento en el que beber agua de un riachuelo podía ser mortal. Aunque las propiedades antisépticas y germicidas del vino es algo que ya descubrieron con anterioridad egipcios y persas.

Otra de las propiedades de la posca es que el ácido acético del vinagre conseguía eliminar parte de los microorganismos responsables de diferentes trastornos gástricos, por lo que reducía enormemente las probabilidades de sufrir disentería al beber agua contaminada.





viernes, 24 de diciembre de 2021

 A  los que seguís de cerca el blog y a los eventuales.

A los fieles lectores y los esporádicos ocasionales.

A todos y cada uno de vosotros, mis deseos de unas fiestas que no nos dejen indiferentes y nos ayuden a valorar en perspectiva todo lo bueno y malo que dejamos atrás, y visionar con ilusión renovada, lo que el futuro nos quiera deparar.

Que nunca nos falte la luz y el color, junto con la transparencia de nuestros sentimientos.

Un abrazo.




martes, 21 de diciembre de 2021

LA PLATA ROMANA

 

En busca de la plata de Hispania con la que los romanos acuñaron sus monedas

Un estudio analiza las fuentes argentíferas de la Península Ibérica para determinar los depósitos de los que se pudo haber extraído la plata para acuñar los denarios.





El denario fue por excelencia la unidad de plata romana y una de las monedas de mayor trascendencia de la historia. Buena muestra de ello lo otorga el origen de la palabra dinero, que deriva del latín denarius. Estas acuñaciones, que tenían un valor de diez ases de bronce, como indica su propio nombre, se crearon durante la Segunda Guerra Púnica para financiar a las legiones. Las primeras piezas frecuentaron un mismo diseño, una cabeza de la diosa Roma con casco en el anverso y, o bien una imagen de los gemelos divinos Cástor y Pólux (los Dioscuros) a caballo, o bien la de una figura divina en una carroza, en el reverso.


El primer romano vivo que apareció en un denario fue el siete veces cónsul Cayo Mario, a finales del siglo II a.C. También infringieron el tabú de no representar a personas del presente los acuñadores de Julio César, que en el año 44 a.C., en plena guerra civil contra Pompeyo, lo representaron como dictador perpetuo. La moneda de plata, un producto de lujo cuya acuñación ordinaria se inció en el siglo VII a.C. en Anatolia, constituye una de las principales fuentes históricas para conocer el desarrollo de la Antigua Roma.


Sin embargo, la procedencia de la plata utilizada para producir estas piezas, es decir, la ubicación de las minas, es una tarea que está resultando ardua para los investigadores. Se sabe que la Península Ibérica, hasta el siglo II d.C., fue la mayor fuente argentífera tanto para la Antigua Roma como para Cartago, la otra gran potencia Mediterránea de la época. Estrabón, de hecho, aseguraba que en "ninguna otra parte del mundo se ha encontrado hasta hoy ni oro, ni plata, ni cobre, ni hierro en tal cantidad y calidad" como en Iberia. Pero resulta más difícil determinar los depósitos exactos de los que se extrajo el mineral con el que se obtiene este elemento químico.

A esa incógnita pretende responder un nuevo estudio publicado en la revista Geology en el que se evalúan las fuentes de plata de las diferentes provincias mineras de Hispania para determinar las ubicaciones de las que se pudo haber extraído la plata para acuñar denarii. Los depósitos analizados se encuentran sobre todo en la zona meridional peninsular, como las Cordilleras Béticas o el sur de Portugal, pero también en el Sistema Central, la Cordillera Litoral catalana o la Cuenca Vasco-Cantábrica.

Dos calidades

Esos yacimientos contienen galena, que es el principal mineral del plomo y del que se obtiene la plata tras ser fundido y purificado —la plata para la acuñación de monedas puede alcanzar una pureza superior al 95%—. Para descubrir las fuentes originales del material de los denarios, el equipo de investigadores de la universidad francesa y la Sociedad Española de Historia de la Arqueología analizó las composiciones de plata y plomo de un total de 47 muestras de galena obtenidas de los depósitos peninsulares para comparar los resultados con las firmas químicas de las piezas romanas, datadas principalmente entre los siglos III y II a.C., con algunas excepciones de principios del I a.C. 

Los estudios químicos en el laboratorio desvelaron dos tipos claramente diferenciados: una galena pobre en plata que habría sido explotada para obtener plomo y de menor importancia económica, y otra rica en plata que probablemente fue una fuente para los denarios romanos. Estos niveles de composición solo se identificaron en seis muestras minerales procedentes de la Cordillera Penibética, el distrito minero Linares-La Carolina, el del Valle de La Alcudia-Los Pedroches, la zona de Ossa-Morena y el sur de Portugal.

En resumen y según estos resultados, los depósitos del sur de la Península Ibérica se ajustan mejor a los patrones argentíferos de las monedas romanas. Los investigadores consideran que en estos yacimientos se extrajeron los minerales con los que Roma reflejó su poder económico. "El control de las fuentes de plata era un tema de gran importancia geopolítica y la identificación de estas minas puede ayudar a los arqueólogos a reconstruir los flujos antiguos de metales preciosos y responder a importantes preguntas históricas", explica Jean Milot, investigador de la Universidad de Lyon y autor principal del artículo científico.

No obstante, los científicos dejan la puerta abierta a futuras investigaciones sobre la materia: "Este trabajo debe extenderse a la región rica en plata en la que se inventó la acuñación en los siglos VII-VI a.C., Grecia y Asia Menor (la Turquía actual). El método que describimos aquí nos permitirá conocer las zonas de mineral perdidas que suministraron plata a los imperios del Mediterráneo oriental desde la Edad del Bronce hasta el colapso de los reinos helenísticos".




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